Jesús dijo a sus discípulos “[…]amaos unos a otros; Así como yo los he amado” (Jn 13. 34), de hecho, la frase inicia con: “Un mandamiento nuevo les doy”. Esto es lo que conocemos –los cristianos– como, el mandamiento del amor. La pregunta es ¿qué implicaciones tiene amar cómo él nos ha amado?

     En este momento solo se me viene una cosa a la mente, José Ortega y Gasset, un filósofo español del siglo pasado, que en su célebre libro Meditaciones del Quijote, hace una serie de referencias –en el prefacio–, de lo que puede significar el amor. A continuación, me he de valer de algunas de estas citas para responder a la pregunta. 

  • “[…] el amor nos liga a las cosas, aunque sea de manera pasajera.” Cuando amamos sentimos una conexión o lazo que nos ata, bien sea a una persona o una cosa, esto (normalmente) nos lleva a la curiosidad de querer conocer en profundidad aquello que se dice amar, que se siente amar.
  • “[…] existe en el amor una ampliación de la individualidad que absorbe otras cosas dentro de esta, que las funde con nosotros.” La fuerza del amor es tal que nos lleva a abrirnos, a fundirnos con lo amado, a ser una y la misma cosa. Asimilamos en su totalidad eso que decimos amar, aceptamos lo que es y toleramos sus imperfecciones. 
  • “[…] el amor es un trabajo de inclusión y no de exclusión”. Seguramente decimos amar muchas cosas y odiar otras, pero esta cita seguramente nos ayudará a entender qué amamos y qué odiamos realmente, en tanto que siempre daremos cabida a lo que amamos y rechazaremos lo que odiamos.

     Rescataría, por ahora, estas tres citas de lo que significa amar y las implicaciones que trae, tomando como referente lo expresado por Ortega y Gasset. Quiero invitar a todos quienes me leen a que analicemos estas citas, preguntándonos, ante todo: ¿realmente estoy amando en sentido estricto o solamente soy uno de esos hipócritas que dicen amar, pero no entienden lo que ello significa y compromete? 

     El filósofo español sostiene en este texto, algo que seguramente muchos hemos escuchado, entre más conocemos más amamos (Odiamos menos), así que la invitación de hoy es a conocerlo todo, a comprenderlo todo, de ese modo empezaremos a amar más a los ´pecadores´, a  ver la acción de Dios en sus vidas, a juzgarlos menos y odiar el pecado únicamente (como debe ser). Es tiempo de construir en el amor de Cristo.