Hay ocasiones para abandonar la fe o dudar si somos demasiado exagerados con las cosas que suceden a nuestro alrededor, en nuestra sociedad; que en ocasiones despectivamente la llamamos mundo.

Si revisamos los medios de comunicación vamos a encontrar que cada día las cosas se vuelven relativas, ya casi nada es malo e inclusive lo que alguna vez fue considerado como malo, ahora se le llama: “Nueva opción de vida”; y creería que es cierto, todos tenemos una opción por la vida.

Personalmente, elegí estudiar Ciencias Bíblicas, Ciencias Religiosas y dedicar mi vida a evangelizar ya sea predicando, formando diferentes espacios, o escribiendo como lo hago ahora; y la verdad no ha sido nada fácil, ya que no es “normal” que las personas queramos dedicar nuestra vida a Dios. Pero como lo dije: “Es mi opción de vida” y no puedo obligar a que todas las personas con las que me rodeo hagan lo mismo. Por consiguiente tampoco pueden obligarme a realizar cosas que no me llenan o no me hacen feliz.

En ocasiones nos pasamos desgastando nuestra vida tratando de obligar a las personas a que hagan algo o dejen de hacer lo que están realizando. El creyente está llamado a anunciar y denunciar, pero jamás a obligar. Hay ciertas oportunidades en el año que se prestan para peleas entre grupos de creyentes y no creyentes; e inclusive en medio de familias está el que cree y el que no; y es desde ahí que empieza todo el embrollo.

Cada uno de nosotros venimos de una familia e imagino que desde pequeños nos enseñaron que está bien y que no, debieron enseñarnos que existe un Dios y nos ama. También nos dijeron que hay ciertas prácticas que los creyentes realizamos y otras que parecen tan inofensivas que no debemos hacerlas. Si no creciste en un lugar así, hoy te invito a que seas más consciente que hay cosas que no nos convienen, ya que ser cristiano implica serlo todos los días sin excepción..

Hoy no quiero decirte cómo defender tu fe, sólo te diré que hagas lo que haces como cristiano todos los días; no tienes por qué pelear, ya que cada persona es libre de tener una posición en la vida. Tú debes ser luz en medio de ello, pero una luz atrayente, no una persona que canse con su discurso o sólo señale el pecado y lo malo que es el mundo o el pecador. Y ojo que hay personas que actúan por ignorancia y no por maldad.

Jesús nos envió como ovejas en medio de lobos; quiere decir que no va a ser fácil. Pero también nos dijo que hay que ser mansos como palomas y astutos como serpientes. No te vuelvas la cara amargada y criticona de la iglesia, más bien con tu ejemplo y buen trato lleva a las personas hacia Dios. Evangeliza desde la felicidad y respeto. No será sencillo, pero verás los frutos.

Quizá hoy no haya un cambio radical, pero ya sembraste una semilla y debes cuidarla diariamente, ya que tampoco se trata que seas el “valiente cristiano” que se enfrenta a las fuerzas del mal en un día específico y después olvidas acompañar a aquella persona que tiene otra forma de vivir.

Cuida tu fe, invita a los demás, sé ejemplo, pero siempre sé feliz y respetuoso.