En el marco del año de la misericordia propuesto por el Papa Francisco, y a escasos días de la finalización, queremos presentar algunos gestos del pontífice donde vive la misericordia con los mas pobres y necesitados.

Los viernes de misericordia se iniciaron en enero con la visita del Papa a un hogar para ancianos y pacientes en estado vegetativo; en febrero fue a la comunidad de tóxico dependientes en Castel Gandolfo; en marzo visitó el centro de acogida Cara, para refugiados en Castelnuovo di Porto.

La tarde del 13 de mayo, en el marco de la iniciativa jubilar “Viernes de la Misericordia”, el Papa Francisco dejó el Vaticano para visitar sorpresivamente la comunidad “Il Chicco” (El Grano), en Ciampino, cerca de Roma. Se trata de una asociación que pertenece a la gran familia de L’Arche (El Arca) fundada por Jean Vanier en 1964, que se encuentra presente en más de 30 países de los cinco continentes, y que junto a la asociación “Fe y Luz” se dedica a las personas más vulnerables y marginadas de la sociedad. La romana comunidad Il Chicco es la primera realizada en Italia. Fue fundada en 1981 y actualmente atiende a 18 personas con grave minusvalía mental.

El 17 de junio el Papa Francisco, visitó a la comunidad Monte Tabor, que acoge a sacerdotes con diferentes dificultades y a la comunidad “Casa san Gaetano” donde se atiende a los sacerdotes ancianos de la Diócesis de Roma.

La primer visita la realizó a la comunidad Monte Tabor, donde encontró a 8 sacerdotes provenientes de diversas Diócesis que sufren diversas enfermedades. El Papa compartió y oró con ellos.
Posteriormente visitó a los sacerdotes ancianos de Roma en la “Casa San Gaetano” en la que encontró al rededor de 21 sacerdotes, algunos en grave estado de salud. Con esta visita el Santo padre, quiso manifestarles su afecto en un acto de amor y misericordia.

Es el sexto signo de misericordia realizado por el Papa en el marco del Jubileo de la Misericordia: en enero visitó una casa de reposo de ancianos, y enfermos en estado vegetativo; en febrero una comunidad de toxicodependientes; en marzo un centro de acogida de prófugos; en abril realizó la visita a los prófugos y migrantes en la isla de Lesbos; y en mayo visitó un centro de atención a personas con discapacidades mentales. (Radio Vaticana)

Durante la visita del Papa Francisco a Polonia, visitó un hospital pediátrico en Cracovia, donde fue recibido por los niños enfermos junto con sus padres. Pasó saludándolos uno a uno. Expreso su deseo de acompañarlos e invitó a los creyentes a dedicar tiempo para cuidar a los enfermos a ejemplo de Jesús mediante la oración, la visita y el compartir con ellos. Por otra parte invitó a proponer políticas que favorezcan a los mas vulnerables y necesitados, y a procurar una cultura de la acogida mediante actos concretos de misericordia. También exhorto a los médicos y enfermeros a realizar bien su trabajo en favor de los niños enfermos.

Siguiendo con su iniciativa de los Viernes de Misericordia, el Papa Francisco visitó el 12 de agosto la “Comunidad Papa Juan XIII”, para encontrarse con 20 mujeres liberadas de la esclavitud de la prostitución.El Vaticano señaló que la visita del Pontífice es también un reclamo a la conciencia para combatir la trata de seres humanos, que el Santo Padre ha definido varias veces como “un delito contra la humanidad” y “una llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una llaga en la carne de Cristo”.

La tarde del viernes 11 de noviembre el Papa Francisco dejó la Casa de Santa Marta en el Vaticano para dirigirse hasta Ponte di Nona, barrio en la periferia de Roma. En un departamento, el Papa encontró a 7 familias formadas por jóvenes que a lo largo de los últimos años han dejado el sacerdocio. El Santo Padre ha querido ofrecer un signo de cercanía y afecto a estos jóvenes que han cumplido una elección a menudo no compartida por sus hermanos sacerdotes y familiares. Después de diversos años dedicados al ministerio sacerdotal desarrollado en las parroquias se ha dado el caso que, soledad, incomprensión y cansancio por el gran compromiso de responsabilidad pastoral, han puesto en crisis la elección inicial del sacerdocio de estos jóvenes, que luego han vivido meses y años de incertidumbre y de dudas que a menudo los han llevado a pensar haber cumplido, con el sacerdocio, la elección equivocada. De aquí su decisión de dejar el presbiterado y formar una familia.

Cerrando el Año de la Misericordia el Papa Francisco ha querido encontrar a estos jóvenes: Su palabra paternal ha asegurado a todos sobre su amistad y la certeza de su interés personal. De esta manera, una vez más, el Santo Padre ha pretendido dar una señal de misericordia a quien vive en situación de malestar espiritual o material, poniendo en evidencia la exigencia que ninguno se sienta privado del amor y de la solidaridad de los Pastores. (es.radiovaticana.va/news)