Sin duda la oración es un buen espacio para entrar en diálogo con Jesús, un momento para agradecer y entregar todo aquello que deseamos dejar en sus manos. Es bueno que se escuche su voz.

Todo tipo de oración, ya sea de silencio, personal, en comunidad, de meditación es importante. Pero hoy la propuesta es orar en familia, o si ya lo haces que bueno que sigan uniéndose en este espacio. La oración no es una obligación para ninguno de los que hacen parte de aquel núcleo, es opcional. Pero al momento de entrar en oración con los tuyos frente a Jesús puede ser una experiencia única, en la que te acercas cada vez más a ellos.

Aquel espacio de oración que puede darse en tu familia, también puede ser una buena excusa para compartir lo que se ha hecho en el día, compartir el cómo nos sentimos o aquellas cosas que hacemos. No desaproveches el tiempo, cada instante es valioso y más si se trata de estar con Jesús y los tuyos.

Que bueno que en cada hogar se encienda la llama de amor a Jesús, es importante que no se apague puesto que nos alimenta día a día, y para que este fuego no pierda su fuerza, depende de nosotros al estar reunidos alabando y dando gracias a Dios por cada una de las bendiciones recibidas. Agradece en cada momento porque tienes un techo, y una familia que te ama y apoya en cada instante.