Todos desean tener un lugar en el que se tenga privacidad, aquel en el que puedas estar tranquilo sin que nadie te mire o juzgue por los que haces o piensas, se necesita de un lugar íntimo para repensar cosas de la vida, o aquellos deseos que se tiene en mente.

A la vez, dentro de tu lugar o espacio, es bueno que haya tiempo para leer y meditar la Palabra, es bueno que te des a la experiencia de ir a lo profundo de ir al amor junto con la oración, en ese momento es bueno escuchar la voz del Padre. Si tienes preguntas, dudas, puedes decirle a Dios aquellas inquietudes que tienes, Él está atento a escucharte y comprender tu realidad.

Permite que tu lugar también sea el de Jesús de Nazaret, en el que puedas conocerlo un poco más y déjate amar por aquel que da la vida por ti en todo momento, Él sin duda comparte su espacio para que tu estes bien, sobre todo tiene tiempo para estar en tu lugar las veces que sea necesario.

Oración:
Padre Santo, te entrego mi espacio, mi vida y mi corazón, te pido que seas el dueño de mis historias, a la vez te pido que siempre me acompañes en cada momento. Amén.