¿Te sientes angustiado o angustiada? ¿la preocupación, la ansiedad aumentan en ti con el pasar de los días? ¿Estás en una profunda depresión?, ¿No sabes qué hacer con tu vida?, ¿despertar por la mañana es pensar en tormentos, incertidumbres o penas? Si hay un sí como respuesta a estas cuestiones. Te propongo que abras tu corazón a lo que sigue, estoy seguro que cambiará toda tu vida.

En primer lugar, quiero decirte que es posible que estés atravesando una cuaresma, es decir, un espacio de profunda reflexión, un tiempo intenso de confrontación interior. Quizás pienses “eso ya lo sé: es lo de ayunar y dar limosna y cosas de esas”.

No es la misma cuaresma del año pasado, pues quien la hace eres tú y estoy seguro no eres el mismo hombre o mujer de hace un año. Hoy eres distinto y la puedes construir de manera diferente; en este caso a partir de tus múltiples cuestionamientos y sobre todo del estado de ánimo tan poco agradable en el que te encuentras. Revisemos la cuaresma de un hombre llamado Noé, sé que algo te dirá.

Noé, como varios personajes en la Biblia, vivió una cuaresma y estoy seguro que al meditar sobre ello, encontraremos herramientas para nuestra búsqueda existencial y espiritual. Génesis 6, 11 cuenta que “El mundo se corrompió a los ojos de Dios y se llenó de violencia”, por esto Dios decidió enviar el diluvio para limpiar a la tierra (Gn 7,4). En medio de esta situación, Dios escoge a Noé para construir un proyecto nuevo; una humanidad nueva (Gn 6,14[1]). Fueron cuarenta días y cuarenta noches donde llovió con mucha fuerza sobre la tierra, fue tiempo de espera larga, agónica, también angustiante, donde la intranquilidad se apoderó de Noe y su familia, a lo mejor los sumió en la ansiedad, la zozobra, la preocupación, la pena, el tormento y la tristeza. Como ves estos cuarenta días no fueron para nada fáciles. Tú que lees esto, es posible te sientas igual; de ser así, entonces sigue, porque encontrarás una palabra de vida para la situación compleja que vives.

Al final de esta angustia vino entonces la esperanza, ahora Dios construye una nueva humanidad; un pueblo totalmente nuevo, tanto así que Dios RENUEVA su primera ALIANZA : “Bendijo Dios a Noé y a sus hijos y les dijo: «Crezcan, multiplíquense y pueblen la tierra. Teman y tiemblen ante ustedes todos los animales de la tierra y todas las aves del cielo. Pongo a su disposición cuanto se mueve sobre la tierra y todos los peces del mar. Todo lo que tiene movimiento y vida les servirá de alimento; se lo entrego lo mismo que hice con las legumbres y las hierbas.” Gn 9,1-3.

Hoy quiero proponerte que asumas esto en tu vida: Dios quiere hacer de ti un nuevo hombre y una nueva mujer, pero espera; él quiere contigo establecer una ALIANZA PODEROSÍSIMA, fundamentada en un amor libre que quiere hacer de ti un hombre y mujer feliz. Para lograr esto, Dios quiere como en tiempo de Noé destruir, aniquilar, arrasar, en una palabra exterminar el pecado, hoy no de la gente que rodeó a Noé, hoy tiene ansias de hacerlo en ti, para ello precisa de un tiempo.

El paso de la angustia a la esperanza, se dará cuando tú tomes la decisión liberadora de aceptar la propuesta de Dios para tu vida. Recuerda: quiere hacerte nuevo y establecer contigo una alianza para hacerte libre y feliz, es decir, una alianza de amor.

[1] Tomado de la reflexión del padre Carlos Guillermo Álvarez: “Las diversas cuaresma tipo”

Autor: Jader Avila Barraza