En una de las visitas del Papa Francisco a Colombia, visitó la ciudad de Medellín, y se encontró en la plaza de toros de la Macarena con seminaristas, religiosas, sacerdotes y laicos comprometidos. Una de las palabras que se quedaron en mi mente y que él señaló mucho, es la inquietud, aquella curiosidad de los jóvenes a las cosas que nos presenta la vida. Una curiosidad que parece inofensiva, pero que al final puede desgastar tu vida tan solo por ver o probar. 

Sin duda la gran mayoría de los jóvenes son inquietos por saber que es tal cosa, a qué sabe, qué se siente, tan sólo es una vez y ya – con esto me refiero a cualquier tipo de sustancia o lo que se va presentando- pero por aquella curiosidad de saber, se puede perder la vida vanamente. 

¿Cual es el aporte que brinda una adicción? Tal vez te dé una satisfacción por unos cuantos minutos, y después qué pasa con eso, vivirás desesperado por conseguir más si es droga y protagonizar acciones negativas hasta el punto de robar por lograr conseguir aquello que ahora te roba la paz. 

Hay muchas historias de gente que ha salido de aquel abismo y dan su testimonio en que estas sustancias o a lo que eran adictos no les brindaba beneficio alguno, solo les quitaba su vida, tiempo, familia, entre otras cosas más. La inquietud o curiosidad ha llevado a muchas personas a vivir sin sentido, dependiendo de algo que nunca será bueno para ti. 

Para conocer diferentes cosas no es necesario experimentarlo, es bueno que escuches atentamente para que no seas uno más que va a perder su vida a pesar de conocer diferentes historias, incluso aquellos que están en ese mundo te dicen que no pruebes o experimentes el mundo de las drogas.

Te invito a que seas inquieto para aquellas cosas que te pueden dar beneficios, como el estudio, el aprender a tocar un instrumento, sobre todo, sé inquieto por conocer a la persona de Jesús, quien te ayuda y acompaña. Conocer a Jesús es ganarlo todo a pesar de las dificultades, con Él estás ganando un amor incondicional y que jamás te va a dejar solo. Jesús sólo te aportará lo mejor.