Se ha dicho ya que la oración de alabanza es el reconocimiento que realizamos a Dios por lo que Él es y no solo por lo que El hace, es un deseo profundo de aquel que se encuentra con su Señor, y enamorado le tributa toda clase de elogios, por las cualidades divinas que El revela constantemente en su relación con cada uno de sus hijos.
En la corriente de gracia que es la Renovación Católica Carismática, desde sus inicios se ha comprendido que la oración de alabanza es un don que el mismo Dios nos regala, para que podamos entrar en intimidad profunda con El, porque se sabe que esta oración desentraña como efecto una bendición abundante, al mismo tiempo que una liberación profunda de todo aquello que impide reconocer a Dios tal cual es.

FranciscoIyloscarismticosSe tiene de manera especial tres instrumentos para alabar a Dios, la oración, la música y la danza, estas tres herramientas brindan la posibilidad de desarrollar una alabanza que llegue al corazón de Dios, que lo enamore y que le invite a quedarse en el corazón del creyente, que se abre a esta acción poderosa.
La oración vocal de alabanza, nos permite poner en nuestras bocas, los adjetivos que recogen los atributos de Dios, y que cada uno de ellos se hacen eficaces en nuestra vida, podemos mencionar la bondad, la realeza, la majestuosidad, la omnipotencia, la sabiduría, la grandeza, la misericordia, entre otras, cada una de ellas, nos revelan la plenitud de Dios Uno y Trino, en el reconocimiento que nuestros labios y voces hacen de este Dios al que amamos, invitados a amarlo más y más.
La música es un poderoso instrumento, las voces y los instrumentos, los acordes melodiosos, nos ayudan a hacer una alabanza fuerte y profunda a nuestro Dios, las letras de las canciones expresan nuevamente todas las cualidades y atributos que le reconocemos al Señor, y sin embargo a veces no se alcanza a expresar con palabras lo que nuestro ser siente frente a Dios, pero la música se convierte en la herramienta nos ayuda a declarar todo lo mejor para Dios.
Finalmente la danza, es un don que se ha experimentado dentro de la Renovación Carismática, el cuerpo y sus movimientos tratan de expresar todo ese reconocimiento que se le debe hacer a Dios, la interpretación de las letras de las canciones con el cuerpo y sus movimientos, busca manifestar todo eso que con las palabras ya no se puede hacer, por eso esta manifestación del Espíritu es un don que Dios concede para que se pueda brindar una mejor alabanza, por eso también se requiere una buena preparación y formación al respecto.

hqdefaultLa invitación es a pedirle a Dios que nos regale el don de la alabanza, ya sea en la oración vocal, en la música o en la danza, para poder expresarle desde el corazón todo lo que El significa, todo lo que El representa, alabar a Dios es un don especial que si lo desarrollamos lograremos entrar en una sintonía profunda con El, amarlo de verdad con el corazón, y vivir en una relación de mutuo reconocimiento, que luego también llevará a relacionarnos con nuestros hermanos de una manera similar.