Conozco un joven con más de veinte años de corazón apasionado, lleno de mucha fuerza espiritual, soñador, intrépido, con gusto por la música, eterno buscador de Dios desde una experiencia sencilla. Un viernes en medio día, conoció una bella mujer que le impactó no sólo por su belleza exótica, sino por su búsqueda sincera de Dios. Empezaron a compartir no sólo su pasión por Dios, sino también gustos musicales, los dos alegres vivían con intensidad su amistad, él le dedicaba canciones, con las cuales quería darle a entender que sentía algo más, ella no era indiferente ante estas muestras de cariño.

Luego de un tiempo, una noche mientras conversaban en el automóvil, llegaron a la conclusión que existía un gusto físico. Empezaba así la segunda etapa de su amistad, ahora eran “novios”, ahora compartían con más intensidad: música, cine, salir a bailar, horas y horas en video llamada. Él gustoso añoraba encontrar una nota de voz o un mensaje de aquella que atrapaba toda su atención. Pero un día ella cambió; ya no llamaba, ni respondía las llamadas que él le hacía, todo esto fue generando una tristeza sin precedentes en este joven. Él quiso entender que pasaba a esta amiga suya que le había robado el corazón: buscó en internet, consulto psicólogos en fin…

Se cuestionaba: ¿en qué fallé?, ¿qué me falta para que ella me quiera?, ¿soy tan poco hombre?, con todas estas y muchas más dudas que se hacen las personas que pierden aquel que aman, un medio día buscando entre libros sobre un viejo closet encontró un libro con el título “Los cinco lenguajes del amor”. Sus ojos se iluminaron, pues pensó que había encontrado la solución a su profunda tristeza, ahora tendría cinco maneras para comprender que le sucedía y sobre todo para demostrarle cuanto la amaba. Este joven me pidió que publicara su historia para dar a conocer las cinco maneras como él quiere demostrar a esa hermosa mujer que sí por cosas de la vida ella leyera este texto, encontraría a un hombre dispuesto hablar su lenguaje de amor.

No todos los seres humanos sienten y comprenden que los aman de la misma forma, hay un camino, estilo o mejor aún un lenguaje particular, veamos desde el texto “Los cinco lenguajes del amor” de Gary Chapman cuáles son las diferentes “maneras” de decir te amo.

1. Palabras de afirmación, ¡que bella estás hoy!, ¡que buen trabajo! son palabras que buscan fundamentalmente, mostrarle al otro que él o ella valen por lo que son, en otras palabras, que sus acciones y más aún su vida, son fuentes de valor para los demás. Se trata entonces de palabras estimulantes, pues de esa forma nos sentimos más a gusto y por su puesto motivados. Recuerda las palabras de afirmación necesitan conocer los gustos de aquel que está a nuestro lado.

2. Tiempo de calidad, para algunas personas dedicarles diez o quince minutos de atención es una manera de demostrarle amor, en este espacio se plantea una conversación donde se pregunta por el estado de ánimo, alegrías o miedos del otro. El tiempo de calidad supone la unión, no sólo física, sino la atención completa entre los dos, por su puesto este lenguaje precisa compartir juntos actividades, las cuales con el pasar del tiempo se convertirán en temas para compartir en la conversación.

3. Recibiendo regalos, un pequeño detalle puede hacer la diferencia en una relación, pues con éste, se muestra aun cuando no se está con él o ella que está presente en nuestro pensamiento y también que nos hemos tomado el tiempo para elegir una muestra de cariño. Ten presente: No hay mayor regalo que la propia presencia sobre todo en los momentos más críticos.

4. Actos de servicio, dejar un momento nuestras propias actividades e ir en ayuda del otro, es una muestra de amor poderoso, pues comunica el deseo de entrar en las actividades que él o ella desarrolla, me refiero a cooperar con su estudio, trabajo entre otro espacios donde es posible se requiera nuestra presencia.

5. Toque físico, todos los lenguajes anteriores son poderosos, pero sin lugar a dudas entre ellos un abrazo o un beso es fundamental, puesto que así se hace concreto todos lo expresado en las palabras.

¿Cómo descubrir el lenguaje de él o ella? Presta mucha atención a las quejas o inconformidades del otro, allí encontrarás una oportunidad para demostrarle el amor. Por ejemplo: “tú nunca me llamas” eso posiblemente indique que su lenguaje de amor sea el tiempo de calidad. Ahora bien, hay personas que tienen más de un lenguaje de amor, eso es fabuloso, pues entonces existirá varias herramientas para demostrar lo mucho que lo amamos.

Autor: Jader Avila Barraza