Es claro que en nuestra realidad, en lo que se vive día a día, hay muchas tendencias, de música, ropa, redes sociales, youtubers, grupos a los que muchos desean entrar, para ser reconocidos o aceptados, puesto que se sienten menos que los demás, y creen que por estar en ciertas tendencias pueden tener la atención que desean.

Estar luchando contra sí mismo, para ser aceptado, es perder el tiempo, puesto que te desgastas y luchas contra algo que no tiene un propósito, que no tiene un fin. Luchas con algo que no es claro, vivimos en una época muy cambiante, lo cual hace más difícil el trabajo de adaptarse a una tendencia y más si te implica adquirir cosas materiales o cambios en tu estilo personal.

Los que más sufren por ser aceptados en esta sociedad, son los jóvenes, por los diferentes problemas que pueden tener en casa, con sus padres, hermanos, en el barrio y sobre todo en los colegios, donde pueden sufrir de bullying. Estas circunstancias hacen que busquen una salida para llamar la atención, para ser el centro se sus amigos, de papá o mamá; quieren ser aceptados de alguna manera, por ello, recurren a lo que la sociedad les ofrece.

Ser adictos a ser aceptados, puede traer una serie de complicaciones. Primero, pierdes tu identidad, segundo, y como lo señalaba en líneas anteriores, pierdes tiempo estando en cosas vanas, que no tienen sentido. Finalmente, puedes terminar solo, pues si no eres tendencia o el punto de atención, los demás se alejarán de ti.

Preocúpate por ser aceptado por tu familia, por los que realmente valen la pena, y si ves que hay un problema, siéntate a hablar con ellos, y cuéntales cómo te sientes, estoy seguro que estarán atentos para darle una solución a ese inconveniente. Por último, hay una persona que te acepta tal cual eres, no debes luchar por tener algún estilo, a Él le interesa que seas tu mismo, que te aceptes tal cual eres, eso es valioso para esta persona. Te hablo de Jesús, quien entiende tu realidad, quien no te juzga por ser quien eres, sobre todo te ama desbordadamente y da la vida por ti, sin dejarte en ningún instante solo, ahora déjalo entrar y acéptalo en tu vida.