Estamos viviendo la cuaresma. En ésta época o tiempo se va a enfatizar los siguientes temas: ORACIÓN, LIMOSNA Y AYUNO.

Al leer estas tres palabras quizá te desanime la cuaresma; pero lo que quiero mostrarte es que éste es un tiempo propicio para que puedas encontrarte o reencontrarte con Dios. Es “natural” para algunas o muchas personas olvidar que se vive un tiempo de preparación. Por tal motivo no hay diferencia en su manera de vivir.

Quiero invitarte hoy a que la oración sea principalmente con tu forma de vivir, que cada vez que hables hagas sentir bien a las otras personas, no sólo con decir Gloria a Dios que conformes; que tu vida se convierta en oración es lo esencial.

En el caso de la limosna, no creas que te voy a pedir que busques a todo aquel que necesita algo material y se lo des, y que por tal razón ya estás salvo. Claro que es bueno hacer obras de caridad, pero éstas son simple publicidad sino tienes coherencia en tu manera de vivir. Si tan solo en estos cuarenta días por lo menos haces algo que te cueste, que no sea solo de ir a la misa y ya; incomoda por unos días tu vida y ayuda a los que necesitan de manos amigas, y recuerda que debes empezar por tu familia.

Por último hablemos del ayuno, eso suena a veces como pasar hambre; pero el ayuno no es una huelga de hambre para obligar a Dios a realizar el “milagrito”; el sentido del ayuno es que si tu dejas de comer algo tiene que ser para dedicar ese espacio a un encuentro profundo con Dios y si te es posible lo que dejaste de comer dáselo a alguien que lo necesite; no tiene sentido dejar de comer por todo un día y por la noche pecar de gula.

Quizá para algunos(as) no es fácil ayunar  ya que tienen un impedimento médico; en esos casos puedes ayunar (abstinencia) de otra cosa, y busca siempre algo que te agrade tanto y te cueste dejarlo (dulces, novelas, etc);  pero eso si, en el momento del ayuno o abstinencia no estés  quejándote por tu sacrificio, ya que eso es como no hacer nada y salir hasta estresado(a).

Que ésta cuaresma sea un motivo para poder reflexionar sobre tu vida y cómo la quieres llevar, pero recuerda que no sólo se lleva con sentido 40 días, sino mas bien, que sea la preparación para la conversión de todos los días de tu vida.