Virgen María

María modelo de Virtud

Mucho se nos ha hablado de la Madre de Jesús, mujer que sin duda alguna ha sido inspiración para muchos cristianos a lo largo de la historia. Pero ¿cúal es la razón por la que ella es la mujer que Dios ama con gran predilección?. Todos sabemos que fue escogida, para que con su sí a Dios, nos abriera la puerta de los cielos, sin embargo; ella después de esto pudo libremente optar por otro estilo de vida, pero esto no pasó y hoy se le conoce por sus grandes virtudes:

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Navidad: nacimiento espiritual de Jesús en nuestra vida 

Cada nuevo año litúrgico, contamos con un tiempo especial en el que revivimos la ternura y amor infinito de nuestro Padre, al enviar a JESÚS para enseñarnos con su palabra y ejemplo a vencer el desorden que trae el pecado, redimiendonos con el poder del verdadero amor e invitándonos a seguirle y obtener la gracia de la justificación.

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Por qué hablar del corazón de Jesús y de María

Lo más grande de todo esto es que conocemos por medio de María, el corazón inefable y bondadoso de Jesús, quien nos invita a aprender de sus virtudes, de su paciencia, mansedumbre y humildad, pero esto no es solo para aplicarlo o aprenderlo, es también una promesa que dará paz y descanso a nuestras almas, es la certeza que quien ama a Jesús y une su corazón con al de él, recibe las gracias y la predilección de Dios así como la recibió María.

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Cómo dar testimonio

1. El testimonio debe prepararse El testigo debe orar para saber lo que Dios quiere que comunique y lo que quiere causar con el testimonio en los oyentes. Se debe orar por éstos en general y por la persona a la que se desea hablarle de Jesús en particular, para que sus corazones se abran a la gracia, para que capten el mensaje que se quiere comunicar, para que creen vínculos de amistad con el testigo, para que el testimonio sea para ellos ocasión de un encuentro con Jesús, para que el Padre los atraiga hacia Jesús (Jn. 6, 37.44).

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María y la gracia del Espíritu Santo / RCC / Padre Neguib Eslaquit

María y la gracia del Espíritu Santo / RCC / Padre Neguib Eslaquit Lc, 1, 26-38 a los seis meses, Dios mando al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, donde vivía una joven llamada María; era virgen, pero estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David. El ángel entró en el lugar donde ella estaba, y le dijo: - ¡Salve, llena de gracia! El Señor está contigo. María se sorprendió de estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel saludo. El ángel le dijo: -María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios.

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María la mujer más grande de la humanidad.

Un ángel anuncia el nacimiento de Jesús A los seis meses, Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, donde vivía una joven llamada María; era virgen, pero estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David. El ángel entró en el lugar donde ella estaba, y le dijo: —¡Salve, llena de gracia! El Señor está contigo. María se sorprendió de estas palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: —María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo, y Dios el Señor lo hará Rey, como a su antepasado David, para que reine por siempre sobre el pueblo de Jacob. Su reinado no tendrá fin. María preguntó al ángel: —¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre? El ángel le contestó: —El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios altísimo se posará sobre ti. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. También tu parienta Isabel va a tener un hijo, a pesar de que es anciana; la que decían que no podía tener hijos, está encinta desde hace seis meses. Para Dios no hay nada imposible.

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