La esperanza en Dios nos colma de gozo y paz en la fe por el Espíritu (cf. Rm 15, 13)

La esperanza en Dios nos fortalece en estos momentos en que como humanidad sentimos el peso de una pandemia que ha puesto en evidencia aquello que habíamos creído tener seguro. En efecto, La Covid-19 no solamente puso en el discurso diario la crisis por la que atravesamos como sociedad, sino que además nos alertó de una transformación necesaria en nuestras convicciones y maneras como llevamos la vida. Sin embargo, no puede hablarse de desafíos en esta única línea y en términos tan generales que anulen otros efectos colaterales que aparecen en la vida de las personas: angustia y temor frente a un futuro incierto, tensión en las relaciones comunitarias e inclusive depresión ante el anhelo de intentar regresar a una “nueva normalidad”.

Nosotros, como creyentes en Jesucristo mantenemos puesta nuestra mirada en él. Así nos lo enseñó san Juan Eudes y por eso esperamos en él. Lejos de lo que se podría pensar, nuestra esperanza en él es una esperanza cierta, nos colmamos de gozo y de paz, salimos de nosotros mismos y nos ponernos en camino por la fuerza del Espíritu Santo para escuchar y ver con el corazón. Con esta esperanza, la Unidad de Espiritualidad Eudista, comprometida en la revitalización de la fe a la luz del pensamiento de san Juan Eudes, ha evidenciado la necesidad de formar y acompañar en el proceso de crecimiento espiritual en tiempos de pandemia.

Nuestros cursos son:

  • Vida y Reino de Jesús: un itinerario para formar a Jesús en nuestros corazones, en los corazones de nuestra familia y en la sociedad. Aún en tiempos de incertidumbre, Dios nos llama a ser profetas de la misericordia y maestros de vida espiritual.
  • El proceso de la vida cristiana: una oportunidad para descubrir la belleza de ser miembros de Cristo, llevar su vida en nosotros y ser imágenes suyas en tiempos de pandemia.
  • El bautismo en la doctrina de san Juan Eudes: una apuesta por descubrir la importancia de este contrato que hemos hecho con Dios. Es necesario como cristianos pensar en nuestros compromisos y de qué manera Dios nos invita a vivir este sacramento en tu vida diaria.

El inicio se dará el próximo 08 de septiembre, con la lectio inauguralis. La inscripción se hace haciendo clic aquí.