El estado Lara en Venezuela es escenario, como cada 14 de enero, de una de las movilizaciones marianas más multitudinarias de Latinoamérica, la visita de la Divina Pastora a la ciudad de Barquisimeto. La devoción data del año 1703, en Sevilla, España, a cargo de Fray Isidro de Sevilla, un predicador capuchino que comenzó a venerarla bajo la advocación de Divina Pastora de las Almas.

Dicha imagen llegó a América de la mano de los misioneros capuchinos; fue hasta 1736 cuando dicha advocación comienza a venerarse en Venezuela a raíz de que el párroco del pequeño poblado de Santa Rosa en el centro occidente venezolano encargara a un escultor la imagen de la Inmaculada Concepción, pero por un error aún sin explicación, la imagen que llegó al pueblo fue la de la Divina Pastora. Aunque el Párroco quiso devolverla, fue imposible levantar la caja donde había sido guardada la imagen, por lo que la población interpretó esto como una señal divina que la advocación de la Virgen quería quedarse en esta población.

A este hecho sin explicación se sumó el hecho que durante un terremoto acaecido en esta población de Venezuela en el año 1812 el Templo realizado en honor a la virgen fue destruido pero la imagen quedó intacta, reforzando entre los fieles de Santa Rosa la veneración a esta advocación.

Los hechos continuaban ratificando a la Divina Pastora como patrona del estado Lara; el último suscitado a mediados del siglo XIX. En ese tiempo en Venezuela se desató una epidemia de cólera, frente a la cual oraciones, medicamentos y tratamientos eran prácticamente inútiles. Los pobladores de Barquisimeto decidieron sacar en procesión a la imagen de la Divina Pastora como último recurso en medio de la desesperación, y ese mismo día la epidemia cesó.

Desde entonces es tradición la multitudinaria procesión de la Divina Pastora entre la población de Santa Rosa y la ciudad de Barquisimeto, unos 7,5 kilometros, que reúne un aproximado de tres millones de personas cada año, considerada la segunda más grande de América Latina, siendo solo superada por la Virgen de Guadalupe en México.