Estamos en la mitad del evangelio de Marcos, encumbrado por la confesión de fe de Pedro. La primera parte (Mc 1,14-8,26) nos ha enseñado a Jesús que anuncia el Reinado de Dios con palabras y milagros, la segunda parte (Mc 8,27-16,8) nos conduce a caminar con Jesús hacia la cruz y la resurrección.

Leamos Mc 8,27-35 para ver el cambio de tono de la predicación de Jesús y el grado del discípulo en la crucifixión del Maestro.

San Marcos 8,27-35

27 Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?»

28 Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.»

29 Y él les preguntaba: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contesta: «Tú eres el Cristo.»

30 Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de Él.

31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días.

32 Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.

33 Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.»

34 Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.»

COMENTARIO

Llegamos a la experiencia de conocer quién es Jesús en la vida de los discípulos en tres momentos bien definidos:

1. Pedro confiesa que Jesús es el Cristo, v.v. 27-30

La escena ocurre fuera de Galilea, al norte, cerca del monte Hermón, donde nace el río Jordán. Jesús habla con sus discípulos en privado sobre su identidad, comenzando con dos preguntas:

* La primera: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?» La respuesta de Jesús pone de manifiesto las expectativas generales de los judíos: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.» Lo que evidencia que la gente no sabe quién es Jesús.

* La segunda: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» La pregunta es directa a los discípulos, pues identificar quién es Jesús contribuye directamente a identificar quién soy yo.

Cada discípulo debe responder a la pregunta de Jesús, pues le permitirá crecer en todos los aspectos.

Pedro responde: «Tú eres el Cristo.» Para señalar que Jesús es el Mesías – Cristo – Rey prometido por Dios desde el Antiguo Testamento. Jesús es el cumplimiento de las promesas de Dios de enviar un Rey que restaure Israel según su voluntad.

Jesús debe ser el único Rey y Señor en la vida de los discípulos… en nuestra vida.

Continua el secreto mesiánico hasta que Jesús sea proclamado como Rey, Hijo de Dios y Salvador en la cruz, con la voz del centurión romano: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.» (Mc 15,39).

Es tiempo de proclamar a Jesucristo como nuestro Rey, Señor y Salvador.

2. Primer anuncio de la pascua de Jesús, v.v.31-33

Jesús confronta su mesianismo con la muerte y la resurrección. Está proclamación la realiza Jesús abiertamente a sus discípulos y se contrapone con la acción de Pedro al reprenderlo aparte.

El Maestro muestra a sus discípulos que el mesianismo planteado por Dios va por un camino de entrega en la cruz y resurrección al tercer día, pero el camino de Satanás se opone y busca sus aliados.

Pedro y los demás discípulos deben llegar con Jesús hasta la cruz, pues corren el riesgo de aliarse a Satanás, convirtiéndose en adversarios de la voluntad del Padre.

Nosotros debemos entender que el reinado de Jesús consiste en hacer la voluntad del Padre, entregar su vida en la cruz y resucitar al tercer día. Nosotros debemos acompañar a Jesús en su pascua hacia el Padre para recibir las bendiciones de la resurrección.

3. Exigencias de seguir a Jesús, v.v.34-35

Jesús llama a la gente y a sus discípulos para hablarle de las exigencias del discipulado:

* Tomar la cruz es asumir la vida con actitud de cruz, es decir, ensanchar el corazón de amor para no maldecir a quienes lo están clavando, a quienes lo están crucificando.

* Seguir a Jesús es asumir su estilo de vida y los valores del Reinado de Dios.

* La mejor manera de tener vida es entrándola. Retener causa sufrimiento y muerte, la causa del sufrimiento son los apegos, pero cuando se entrega la vida por amor a Jesucristo, se recibe una existencia libre y feliz.

Podemos concluir que:

* Identificar quién es Jesús nos ayuda a identificar nuestra esencia y responder a la pregunta de quién soy yo?

* Jesús nos llama para asumir la vida con actitud de cruz y de resurrección.

* Entregar la vida por amor a Jesucristo nos conduce a vivir libres y felices.

* Cuando más nos unimos a Jesús más libres somos.