Este fue el slogan con el que los formandos de la Casa de Formación La Misión titularon una noche de homenaje a los hermanos que serían próximamente ordenados presbíteros, esto, en una íntima y pequeña reunión comunitaria. Juegos, anécdotas y una cena marcaron la “despedida de solteros” de los ahora neo presbíteros eudistas del Minuto de Dios.

Sin embargo la preparación a la ordenación sacerdotal comenzó mucho antes; desde el 6 y hasta el 9 de agosto del presente año, los diáconos Alex Hernández, Erasmo Silva y Hermes Florez, vivieron la experiencia del Retiro preparatorio en El Rosal, en casa de los padres Benedictinos.

La eucaristía de ordenación se llevó a cabo en la Catedral de la Diócesis de Engativá, el pasado 19 de agosto, día de nuestro patrono San Juan Eudes. Fue presidida por el Señor Obispo de esta Diócesis de Engativá, Monseñor Francisco Nieto junto a una gran representación de los Padres Eudistas de nuestra Provincia Minuto de Dios y los seminaristas de la Casa de Formación La Misión quienes participaron activamente de los servicios de dicha ceremonia.

Posteriormente en las instalaciones del Colegio Minuto de Dios se reunieron en un pequeño pero muy sentido compartir, las familias de los nuevos padres, sus amigos y los padres de la Provincia Minuto de Dios para dar gracias por la vida y el ministerio de Alex, Erasmo y Hermes.

El padre Erasmo en horas de la tarde en la Parroquia San Juan Eudes en El Minuto de Dios presidió su primera eucaristía de igual forma lo hizo el padre Hermes en horas de la noche en la parroquia Santa Ángela de Merici y por su parte el padre Alex presidió su primera eucaristía en la Parroquia María Auxiliadora el día 20 de agosto en su tierra natal Valledupar.

La Casa de Formación y la Congregación dan Gracias al Señor y a la Virgen María por nuestros tres hermanos sacerdotes y oran por ellos para que los haga fieles al llamado que Él les ha realizado para que puedan configurarse con Cristo y puedan decir como lo hizo San Juan Eudes en su momento: “Vengan hermanos para que gastemos lo que nos queda de vida al servicio de nuestro Maestro”.