El próximo viernes, se da inicio a la Novena a san Juan Eudes, una nueva edición preparada por la Unidad de Espiritualidad Eudista, que tiene como “beneficio” principal, hacer que el creyente encuentre el auténtico amor que llena, transforma y da paz.

La novena está compuesta por una invocación inicial, un beneficio de Dios en la vida de san Juan Eudes, una breve lectura eudista, un compromiso para encontrar el auténtico amor, a través de una obra de misericordia, los gozos y una oración final.

San Juan Eudes podría considerarse, como nos recuerda el título de la novena, el “santo que nos ayuda a encontrar el auténtico amor”, que tiene su expresión simbólica en el corazón. Para el sacerdote francés, el corazón representa a toda la persona: sus pensamientos, sentimientos, disposiciones, intenciones y especialmente su amor. En efecto, Dios nos ha amado desde siempre y continuará amándonos sin cesar. Es importante destacar, como nos lo recuerda el padre Álvaro Duarte, eudista del Minuto de Dios, que el amor que Dios nos tiene se puede encontrar en los escritos de san Juan Eudes con la palabra “misericordia”. En síntesis, la misericordia es el amor de Dios hacia mí.

Por misericordia, es decir, por amor, el Señor nos ha mirado y nos ha dado el existir. Con justa razón, el padre Carlos Triana, eudista, descubría la obra de la misericordia en la creación, en la historia de la salvación, en la Palabra, en el clamor del pueblo, en los hombres de hoy y en el grito de los pobres (cf. Muéstranos, Señor, tu misericordia). La misericordia es entonces el amor de Dios que se derrama en todo momento y que no conoce ocaso o, para citar otro eudista, el padre Bernardo Vergara, la misericordia “es el gen de Dios”.

Todo este breve recorrido nos lleva a la meta final que pretendemos construir en la tierra: descubrir que hemos salido del corazón de Dios y que hacia él regresamos. ¡Somos peregrinos! Y mientras peregrinamos por este mundo, no debemos olvidar que el auténtico amor es el que nos lleva a formar a Jesús en el Corazón.

Para encontrar este auténtico amor que llena, transforma y da paz, el creyente se descubre elegido por Dios, quien lo ha llamado desde siempre, se siente fiel cumplidor de la voluntad de Dios, antes que su propia voluntad, se siente conocedor de los divinos misterios y no acaba todo ahí, sino que los vive en su vida diaria, se siente impregnado de amor a Jesús, a tal punto de reproducir su vida, se siente lleno del Espíritu Santo, quien forma a Jesús en su corazón, se siente en un camino delicado y tierno a ejemplo del amor de María, quien nos impacta en la revolución de la ternura, se siente responsable, conocedor y predicador el amor del Corazón de Jesús y María, uno solo en la espiritualidad eudista, se siente ejemplo de vida cristiana, pues lleva la imagen de Jesús en la tierra y, finalmente, se siente un apoyo para los pobres.

Todo lo anterior constituye el auténtico amor, que logra impactar la vida integral del cristiano. Unido lo anterior a las obras de misericordia, quien se deja guiar por la vida de este santo, logra constatar porqué era tan importante para san Juan Eudes el profundo amor a Dios. Luego de hacer vida este proceso, podemos descubrir que ya no solamente hacemos obras de misericordia, sino que somos misericordiosos como el Padre.

¡Por esto vale la pena orar con la novena a san Juan Eudes! Él es maravilla de su época, es maestro de vida espiritual, nos enseña un camino concreto para formar y hacer vivir y reinar a Jesús en el Corazón, pero especialmente, nos enseña a amar a Jesús.

En sus escritos, el sacerdote francés nos aconsejaba escoger cada mes un santo que nos ayudará, con el ejercicio de sus virtudes, a amar al Señor. Pues ahora, pidámosle a quien nos aconsejaba, que sea él quien venga a conducirnos por las sendas del verdadero amor que llena, transforma y da paz.