“Cada 22 de enero se celebra el aniversario de la polémica decisión tomada al final del caso Roe vs. Wade…” Jane Roe, una mujer embarazada quien aseguraba que dicha condición había sido producto de una violación, se enfrentó con Henry Wade (fiscal de distrito del condado de Dallas – E.E.U.U.) para que el estado autorizara su aborto.

Al final del juicio, la Corte Suprema de los Estados Unidos falló a favor de Roe, lo que posteriormente llevo a que se despenalizara el aborto en los 50 estados de la Unión, marcando un hito.

(Cifras con respecto al número de abortos desde Roe vs. Wade tan sólo a 2018 hablan de 58’000.000. Casi 10 veces el holocausto de Hitler, ya que se despenalizaron los abortos bajo cualquier razón, hasta dentro de las 28 semanas de gestación.)

El cuento sigue siendo polémico, porque Sarah Weddington, quien era la abogada de Norma McCorvey (Jane Roe), dijo en un discurso, que había utilizado falsos cargos de violación durante el juicio, luego de que Roe se arrepintiera por querer abortar al bebe y dijera que sus declaraciones habían sido manipuladas premeditadamente por sus ambiciosas abogadas, entre las cuales estaba Weddington. La abogada en mención sostuvo: “Mi conducta pudo no haber sido totalmente ética. Pero lo hice por lo que pensé fueron buenas razones”.

Y para completar aparece la Playboy: Hugh Hefner (aquel personaje que hace casi 3 años muchos despidieron de este mundo como si de un gran héroe se tratara) acepto haber influenciado este juicio con altas sumas de dinero. ¿Por qué querría una de las más grandes industrias del entretenimiento para adultos y el porno, inmiscuirse en el caso, para que Roe ganara? ¡El cuento se echa solo!

Pues retomando el nacismo, Hitler defendió sus ideas en el libro Mein Kampf (Mi Lucha) y justificó «la eugenesia» a traves de casi 6’000.000 de muertes bajo la premisa de que todo lo que se hacía era con buenas razones, que lograrían una sociedad mejor (por ello entre otras cosas asesinaba niños).

Dicho así no más, el argumento podría sonar válido y hasta bonito en nombre de “una sociedad mejor”, pero vean toda la carreta que tuve que echar, para llamar la atención sobre 2 preguntas: ¿En verdad creemos que tenemos algún tipo de derecho sobre una vida que no es la nuestra? Y segundo: ¿Seguimos pensando al igual que Maquiavelo en el siglo XVI, que el fin justifica los medios? (…)