Jim Murphy, Presidente del ICCRS, (las siglas del Servicio Internacional de la Renovación Carismática), ofreció un discurso a todos los jóvenes asistentes al Encuentro Mundial de la Juventud Carismática que tuvo lugar la mañana de este martes en el Estadio Maracaná de Ciudad de Panamá a propósito de la Jornada Mundial de la Juventud.

El lema del encuentro “levanta la mirada, y miren que los campos están listos para la cosecha”, y sobre esta frase Murphy desarrolló su discurso frente a las decenas de jóvenes que le acompañaron.

Según el presidente del ICCRS, por el hecho de no ser pescadores ni agricultores, no apreciamos lo que Jesús está diciendo en su palabra, “no apreciamos la cosecha”.

“Este mensaje de la cosecha es muy importante, muchos vamos a supermercados y hacemos las compras de nuestros alimentos, pero no nos damos cuenta que sin una cosecha no habrían todos esos alimentos en el supermercado”, afirmó Murphy.

Afirmó que como cristianos, necesitamos de la cosecha pero no lo sabemos aún. Partiendo del hecho de la buena noticia en torno a la cosecha estando lista, desarrolló cinco elementos que debemos tener presentes.

La cosecha es lo más importante: Para la gente que vivía en el tiempo de Jesús, la cosecha significaba vida o muerte, si no había cosecha, morían de hambre. “Pues así de importante es esto de preocuparse por la cosecha, esto de traer gente al Reino de Dios”. Muchas veces hemos pensado si lo hacemos bien y si no, pues también. Como para Jesús el alimento es hacer la voluntad de su Padre, así debería serlo para todos los cristianos; ¿será que es ese nuestro alimento?

Cuando Dios nos da algo por hacer, ¿es eso lo más importante en nuestra vida o lo hacemos si no hay muchos obstáculos? Jesús nos dice es que la evangelización, la misión que se nos ha encomendado es absolutamente esencial, y cometemos el error de tomarlo como si fuera opcional. “Si quieren saber cuan serio Jesús toma esto, miran la cruz. Jesús está enteramente comprometido en la obra del Padre. Ustedes son seguidores de jesus por lo tanto deben comprometerse como él está comprometido con el trabajo de Dios”, dijo el presidente del ICCRS a los jóvenes asistentes.

La cosecha debe hacerse ahora: Jesús nos hace un llamado a recoger la cosecha cuando el tiempo sea el idóneo. Murphy colocó como ejemplo cuando las personas se nos acercan buscando una ayuda, una  palabra, un abrazo pero en el momento no tenemos el tiempo. Tú eres un cristiano hoy, no hay razón para esperar más tiempo.

La cosecha es la prioridad: En la analogía del campesino y el campo, para este, la cosecha es lo más importante y construye su vida alrededor de la cosecha. ¿Estamos haciendo eso mismo en torno al trabajo por el Reino? Los campesinos plantaron la semilla, quitaron la maleza, le echaron agua y después de un año de trabajo ahora la cosecha está lista, ahora es momento de duplicar los esfuerzos. ¿Qué tan comprometidos estamos con el trabajo de Dios? No es necesario renunciar ni a las familias, ni al trabajo, ni la vida, pero debemos enfocarnos en el trabajo del Reino; “Dios te tiene donde te tiene para que puedas recoger la cosecha ahí. El Reino de Dios está alrededor de nosotros. La pregunta es ¿estás dispuesto a trabajar duro por la cosecha?”, reflexionó Murphy en torno a este aspecto.

Invitó a los presentes a preguntarle a Jesús en la cruz si él quería hacer eso, agregando que nuestro líder no tiene miedo al trabajo, “nuestro líder pagaría cualquier precio por salvar  a la humanidad”.

Trabajar en comunidad: Para Jim Murphy el aspecto comunitario es esencial en el trabajo evangelizador, “cuando los campesinos plantan los campos, trabajan juntos, incluso los que no trabajan en el campo, apoyan con agua y comida. Cuando la cosecha está lista, todos trabajan, nos necesitamos todos. Si nos paráramos juntos y trabajáramos para la cosecha, cualquier cosa fuera posible.

El líder mundial de la RCC llamó a los servidores a no ser espectadores, “debemos ser un solo equipo con Jesús, todos tenemos nuestros dones, carismas, y funciones (…) el trabajo que Dios nos ha enviado a hacer”.

Como quinto y último elemento llamó a la RCC a estar atentos, a hacer seguimiento, “trabajamos juntos y colectamos la cosecha pero la guardamos y se daña, Se pudre. Si el campesino ha trabajado todo el año para esa cosecha, hay que cuidarla”. Explicó que la gente lucha constantemente con sus situaciones particulares lo que nos debe hacer entrar en conciencia que nos deben importar todas las personas, pues el prójimo es nuestra prioridad.

Las palabras se dieron en medio de un encuentro cargado de alabanzas  y adoración eucarística, una mañana que congregó a jóvenes y adultos de todo el mundo bajo la espiritualidad de esta bendita corriente de gracia.