Acabamos de vivir una semana Santa, llena de muchas cosas, cada uno conoce su realidad, pero en este momento hemos escuchados que nos dicen ¡ha resucitado! ¡está Vivo! De seguro nos llena de alegría el saber que Jesús está entre nosotros.

Jesús está vivo y permanece en cada uno de nosotros, y eso debemos mantenerlo en nuestras vidas. En ocasiones repetimos que Él ha Resucitado, pero no se siente en nuestras acciones, en nuestros corazones. Al estar vivo en nuestros corazones y familia, debe notarse a pesar de las dificultades, a pesar de los problemas que pueden estar opacando nuestras cosas.

Dejemos que la luz de su Resurrección siga presente en nuestros hogares, no dejemos que se apague la llama de amor, sigamos en oración y gozo porque sigue presente y nunca nos abandonará.

No permitamos que aquella alegría sea momentánea igual que su Resurrección, no dejemos las cosas sean por momentos, permitamos que nuestra vida sea llena por su presencia y más nuestra familia, necesitamos de Jesús Vivo y latente en cada paso que demos, que su amor infinito siga amándonos cada día más.

Oración

Señor Jesús, te pido que sigas presente y vivo en cada uno de los míos, te pido que ilumines a papá, mamá, abuelos, hermanos, tíos y primos. Llenanos de gozo porque estás vivo, permite que seamos felices por medio de ti, se la fuente de nuestra alegría. Sé tu Señor el dueño de nuestros corazones y nunca te apartes de nuestra familia. Amén.