El tiempo del adviento es el inicio de un año nuevo litúrgico en la vida de la iglesia, pero también nos prepara para recibir con alegría el nacimiento de Jesús nuestro salvador, el cual quiso encarnarse en las entrañas de una joven virgen y de esta forma hacer su morada entre nosotros. El adviento nos recuerda el amor infinito que Dios Padre nos tiene cuando envía a su hijo Jesucristo para manifestarnos la gloria de Dios y para hacernos partícipes de ella con un corazón bien dispuesto para acogerla.