Toda la historia buena del hombre se escribe con el Espíritu Santo, afirmó el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega, en la misa de confirmación de 130 jóvenes que presidió anoche, en la parroquia María Inmaculada de esta ciudad.

El bien lo haremos siempre en equipo, con el Espíritu Santo, reiteró en la homilía de la misa que congregó a varios cientos de personas que abarrotaron el templo.

El prelado recordó a los jóvenes que la historia personal y familiar se escribe con el Espíritu Santo y que los pensamientos, palabras y acciones buenas vienen de él. Pidió que invoquen su obra en cada uno y sus siete sagrados dones: sabiduría, inteligencia, ciencia, consejo, fortaleza, piedad y santo temor de Dios.

Monseñor Gustavo Rodríguez recordó que la Virgen María es obra de Dios.

Y que por obra del Espíritu Santo los apóstoles perdieron miedo y siguieron la esperanza de la fe.

Los mártires son capaces de dar la vida con el valor que viene del Espíritu Santo, dijo.

Pidió a los jóvenes que se cuestionen qué tanto dejarán que el Espíritu Santo haga en sus personas.

La santidad es posible y es para todos y es obra del Espíritu Santo, dijo entre otros conceptos.

Antes de la homilía el padre Cristián Uicab Tzab, párroco de María Inmaculada, dijo al arzobispo que los jóvenes habían tomado la debida formación para recibir el sacramento.

Después del sermón, los jóvenes renovaron sus promesas bautismales y todos fueron ungidos con santo crisma, para recibir el Espíritu Santo.

La misa se realizó en el marco del jubileo de los 40 años de fundación de la parroquia María Inmaculada e incluyó participación de jóvenes de grupos parroquiales como Rocamar, Valores, Jenuve, Sigma, entre otros.

El arzobispo celebró con los padres Cristian Uicab Tzab, Saúl Che Chi, Jorge Herrera Vargas, Alfonso Rebolledo Alcocer y Víctor Mata, L.C.— Claudia Ivonne Sierra Medina.

Fuente: yucatan.com.mx