Uno de los temas constantes con el que nos encontramos a diario en el seguimiento del Señor, es el que se refiere a la fe. Por ello quiero compartir con todos ustedes una reflexión organizada en cuatro partes, que nos ayudará a comprender el sentido de la fe como riesgo, porque estoy convencido que podemos dar un paso más allá en lo que ya conocemos sobre la fe narrado en Hebreos: “la fe es la garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven” (Hb 11, 1). La intención es reflexionar la fe como un desafio, riesgo, reto que cada uno de nosostros necesita asumir.

La fe es riesgo porque significa:

1. Dar el siguiente paso así no veas el próximo escalón (Hb 11,8-9)

Por la fe Abraham, llamado por Dios, obedeció la orden de salir para un país y partió sin saber adónde iba”(Hb 11, 8-9)

Abraham al emprender el nuevo camino lo hace en oscuridad, puesto que la experiencia que él tiene de Dios no es de todo muy clara hasta ese momento. Sin embargo, lo lleva a dar un paso adelante. Este camino que emprende no lo hace con certezas absolutas, sino que se le presentan muchas cosas que no comprende. Entonces es posible que se sienta inseguro: ¿sigo o me regreso?. Pero en medio de esta situación tan difícil que vive este hombre siempre tiene su mirada, es decir, su confianza puesta en Dios. Hoy quiero proponerte en el camino quizás de oscuridad en el que te encuentras, donde a lo mejor la desesperación, el desánimo, se apoderan de ti. Centra tu atención en Dios, esto significa que coloques tus sueños, anhelos e ilusiones en él y que por nada ni nadie te detengas, sigue luchando, da el paso siguiente así no veas el próximo escaló

 

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