El papa Francisco en su visita en la Habana Cuba, destacó algunos aspectos importantes en la vivencia de la vida cristiana. Entre algunos de estos aspectos, se encuentra que llamó a los sacerdotes y obispos que realicen con misericordia el sacramento de la reconciliación, que a la gente perdonen sus pecados, pues estos que piden perdón son los pequeños de los habla Jesús: es allí “Ahí (es) cuando ese hombre o esa mujer te muestra su miseria”, dice el Papa explicó el Papa, y advirtió que “ojo que es la misma que tienes tú y que Dios te salvó ¿eh? de no llegar hasta ahí”.

Este mensaje se enfatiza en ejercer la misericordia, así como Dios la tiene con nosotros. El Santo Padre pidió a los sacerdotes: “no se cansen de perdonar, sean perdonadores. “No se escondan en miedos o en rigideces”.

y le dice a los sacerdotes: “Cuando te llega el penitente no te pongas mal, no te pongas neurótico, no lo eches del confesionario, no lo retes, Jesús los abrazaba, Jesús los quería”, recordó.

Con un encuentro de más de cinco mil jóvenes que asistieron a ver al Papa, y tras escuchar el testimonio del joven cubano Leonardo Fernández, el Papa Francisco toma nota de lo que este dice y le expresa a los asistentes que deben tener corazones abiertos y mentes abiertas sabiendo que somos distintos, que debemos animarnos a hablar de lo que nos une para volvernos amigos, ya que la enemistad destruye a las familias y es la más grande guerra.

El Vicario de Cristo resalta también que los jóvenes son la esperanza del mundo aunque muchos de ellos son discriminados y no encuentran oportunidades en esta sociedad, reafirmando que un pueblo que no le da oportunidad a ellos no tiene esperanza.

No dejen de soñar jóvenes, dice sus Santidad, el camino de la esperanza no es fácil y no se puede recorrer solo. Hay un proverbio africano que dice “si quieres ir de prisa, anda solo, pero si quieres llegar lejos, anda acompañado”. Y yo a ustedes jóvenes cubanos, aunque piensen diferente, aunque tengan sus puntos de vista diferentes, quiero que vayan acompañados, juntos buscando la esperanza, buscando el futuro y la nobleza de la patria.

Y así empezamos con la palabra soñar y quiero terminar con otra palabra que tú dijiste (el mismo joven) y que yo la suelo usar bastante: “la cultura del encuentro”.

El papa en su vista no solo le habla a los jóvenes, también exalta a los ancianos, o de los abuelos en la sociedad, y de la necesidad que existe de escucharlos, de aprender de su sabiduría y de acogerlos. Así culmina la visita del Papa Francisco en la isla de Cuba.