En esta oportunidad quisiera recoger diferentes noticias, con un solo propósito: agradecer a Dios por un año más de vida del Papa Francisco.

En medio de la noticia que rondaba por los medios de comunicación, de que se hacía apertura en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, festín para muchos y desdicha para otros; el pasado 17 de Diciembre Francisco celebraba sus 84 años de vida, edad que, no sé si usted está de acuerdo conmigo no se nota en su rostro, ni en su vigor de vida, seguramente todo será causa de un espíritu tan rejuvenecido como lo ha demostrado en su Papado.

Por otro lado quisiera rescatar un gesto muy particular que me dejó reflexionando mientras leía las noticias cuando aquel 17 de Diciembre, el Papa Francisco el día de su aniversario festejaba dando regalos a los más pobres de Roma, gesto único, lleno de moralejas para muchos como yo, que la mayoría de veces en mis cumpleaños espero múltiples presentes de la gente cercana en mi vida, pues bien, este acto me remite a aquella palabra en el libro de los Hechos de los Apóstoles que dice que “hay más alegría en dar que en recibir” (Hch 20,35), que buen ejemplo es dar cuando lo tenemos y aun cuando no, que bueno sería que el día de tu aniversario por un impulso bueno del Espíritu Santo tu mayor deseo sea poder dar al que lo necesita, no necesariamente cosas materiales, aunque si hay la posibilidad de seguro es un gesto excepcional, pero si no, atrévete a dar ese día de aquellas cosas con las que Dios te ha dotado para el servicio con los hermanos, todo esto llena el corazón de una alegría que no es efímera, que no pasa, que se conserva hasta llegar a la eternidad. Honramos al Papa Francisco en este año más de vida, a este gran hombre que como lo dijo Sor Cristina la religiosa ganadora del Reality La Voz Italia, después de su encuentro con Francisco: “El Papa tiene una luz que penetra el alma”, yo soy testigo fiel de ello, cuando en la pasada Jornada Mundial de la Juventud 2013 pude ver su rostro tan solo por unos segundos, recuerdo que en aquel rápido segundo no pude contener mis lágrimas, era un rostro que reflejaba la ternura de Dios, su sonrisa, hablaba del gozo del Espíritu Santo, era un rostro que me animaba a seguir a Cristo, de seguro todas estas características que refleja el Papa Francisco son fruto de su gran cercanía a Dios, se su Si diario, sin reservas y sin condiciones al Rey de reyes y Señor de señores. Por ende no dejemos de orar por este pastor que Dios ha puesto para guiarnos hacia Él.

No podíamos dejar pasar este día sin haber escrito un pequeño homenaje a este gran siervo de Dios. Feliz Cumpleaños, Papa Francisco. (Lc 18, 16).

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/