Jesús enseña a sus discípulos que deben dar fruto de manera creciente. Percibimos en primer lugar que el texto nos habla de dar fruto creciente y después las maneras de alcanzar ese fruto creciente. Veamos:

1. Los personajes que intervienen

 

Podemos señalar que intervienen: el Padre que es el viñador, Jesús que es la vid verdadera y los discípulos que son las ramas o sarmientos. Los tres personajes se encuentran en función de dar fruto de manera creciente.

 

2. Dar fruto creciente

 

Vamos a imaginarnos 4 canastas donde se ponen las uvas, para determinar en qué consiste el fruto creciente.

 

 Primera canasta: vacía porque no da fruto, v.2.

 

 Segunda canasta: medio llena porque da fruto, v. 2

 

 Tercera canasta: casi llena porque da más fruto, v.2

 

 Cuarta canasta: llena y desbordante porque da mucho fruto, v.8

 

El viñador que es el Padre quiere que los discípulos de Jesucristo den fruto de manera creciente, porque así se le da honor y gloria.

 

3. Pedagogía para dar fruto creciente

 

Ahora veremos 3 pedagogías divinas para que el viñador logre que los discípulos de Jesús den fruto creciente.

 

 Primera pedagogía: levantar, restaurar (airw, en griego), v.2 La primera pedagogía del Padre consiste en agacharse para levantarte, lavarte con agua y restaurarte vinculándote a la enramada, es decir, a la comunidad cristiana. No corta la rama, sino que la levanta para unirla a la enramada.

 

 Segunda pedagogía: podar por arriba y limpiar por abajo, v.2. El Padre poda todo lo que distrae la energía de la planta y hace que se pierda la sabia elaborada. El Padre te dice: todo lo que te distrae me lo entregas o te lo podo. Después de la poda viene limpiar el piso para que no quede basura que cause daño a las plantas.

 

 Tercera pedagogía: permanecer adherido a Jesucristo, v.v. 3-8 (7 veces). El discípulo que permanece unido a Jesucristo, da mucho más fruto. Se permanece unido a través de la oración, la lectura de la Palabra, la vida eucarística y la vinculación comunitaria.

 

Al mismo tiempo podemos ver que el Padre adquiere “posiciones corporales”, por ejemplo, para levantar debe agacharse, para podar debe empinarse, para limpiar debe inclinarse, para que al final este recostado en la cerca, viendo la abundancia del fruto que da la vid verdadera y las ramas.

 

Podemos concluir que: * El Padre tiene una pedagogía para cada uno para que pueda dar fruto de manera creciente.

 

* Jesús realiza acciones donde da fruto en abundancia y de buena calidad.

 

* Cuanto más unidos estamos a Jesucristo, la vid verdadera, mejores y mayores frutos vamos a dar.

 

* El proceso de crecimiento comunitario debe incluir los momentos de revisión y proyección personal para que todos contribuyan al avance de los discípulos del Señor.