Muchas personas, como yo, queremos conquistar el paraíso, tener una vida agradable y llena de confort. Sin embargo, nada se consigue con facilidad o mágicamente. Es necesario superar muchas dificultades y diversos ataques, hasta llegar a la meta deseada para disfrutar el paraíso. Vamos a leer el Evangelio de Marcos 1,12-15, Jesús enseña que es necesario vencer la tentación de Satanás para vivir en el paraíso original.

En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto.
Se quedó en el desierto cuarenta días,
siendo tentado por Satanás;
estaba entre los animales del campo, y los ángeles le servían.
Cuando arrestaron a Juan,
Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios.
Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios:
convertíos y creed en el Evangelio.»

La tentación de Satanás

Jesús tiene que prepararse para la misión de anunciar el Evangelio del Reinado de Dios, para ello, primero es bautizado y recibe al Espíritu para que haga nido en él, y segundo, enfrenta la tentación en el desierto (Mateo y Lucas narran tres tentaciones y Marcos dice que Jesús fue “tentado por Satanás”, sin decir cuántas veces o cómo).

La tentación de Satanás busca lo siguiente: (1) apartar de la misión propuesta por el Padre, (2) proponer un estilo de vida lleno de ataduras de poder, placer y tener, (3) y perder la identidad divina con la que sale del Padre, negando su ser.

Si revisas los tres elementos, eso busca la tentación de Satanás en Jesús y en ti, porque la función el Adversario ataca al Creador en sus hijos amados. De manera que el Pecado no te hace humano, sino que deshumaniza tu ser y te hace olvidar de tu divinidad.

Cómo superar la tentación

El Maestro nos enseña a superar las tentaciones con los siguientes elementos: (1) vivir bajo el impulso del Espíritu Santo que habita en el ser humano, (2) comprender que los cuarenta días son momentos de preparación para una misión muy grande, (3) asumir el desierto como lugar de encuentro con Dios a través de la oración y el ayuno.

Estos tres elementos buscan fortalecer la relación de intimidad con el Padre, pues de Él viene la fuerza para vencer y alcanzar las metas deseadas. Mantenerse en el propósito original del Padre para tu vida garantiza que vivirás en un crecimiento integral, en una disposición a avanzar en la vida y en la feliz libertad que muchos buscan. Este es el precio que debes pagar para superar las tentaciones adversas al Reinado de Dios en tu vida.

Vivir el paraíso

Superadas las tentaciones en el desierto, vienen experiencias de tipo paradisiaco: (1) estar rodeado de “los animales del campo”, es decir, en comunión con la creación, (2) tener a los ángeles a su servicio, mostrando la comunión con el cielo, (3) gozar de la valentía para proclamar el Reinado de Dios por todas partes, (4) invitar a vivir la misma experiencia de comunión con el Padre a través de la fe y la conversión.

Identificar la tentación y utilizar las herramientas para vencerla, conduce a vivir en comunión con Dios nuestro Padre, en comunión con la creación y en comunión con los seres humanos. De manera que el paraíso comienza ahora y tiene su plenitud más allá, porque después de la vida hay Vida.

Conclusiones

Jesús vence la tentación de Satanás y abre el paraíso para nosotros, porque la lucha empezada entre el Adversario y la pareja del paraíso fue vencida en el desierto. Ahora, la puerta ha sido abierta para todos nosotros.

Al mismo tiempo, cuando nosotros utilizamos las herramientas para vencer al Adversario, estamos llamados a vivir el Reinado de Dios en nuestra vida y conducirnos a vivir en el paraíso de la comunión divina.

Manuel Tenjo Cogollo
Email: manueltenjo@yahoo.com