Sin duda nos gusta hablar con nuestros amigos, o como se dice coloquialmente, nos gusta “echar chisme”, desatrasar la agenda. Escuchamos atentamente lo que nuestros amigos o conocidos tienen por contar, sobre sus viajes, el fútbol, las tendencias que hay en la sociedad, nos gustar estar informados de todas estas cosas, pero muy poco se habla con Dios, muy poco se le busca para contarle aquellas cosas de nuestra vida.

Considero que se busca a Dios en muchas ocasiones, no para hablarle, sino para pedirle, no quiero afirmar que está mal pedir, pero estoy seguro que Dios está atento para hablar contigo. ‘Me buscas con tanta insistencia, como si de mi amistad dependiera tu felicidad’, es una hermosa frase de San Juan Eudes en la que demuestra que el Padre nos busca porque somos importantes y valiosos. Busquemos a Dios para tener esas conversaciones, con Él también puedes echar chisme, y contarle cómo está tu vida, aquellos sueños y anhelos que tienes en tu vida.

Tarea: Busca a Dios no para pedirle, sino para “echar chisme” sobre tu vida.