Saber asumir los errores cometidos es algo difícil, porque nadie quiere equivocarse, como tampoco quiere ser juzgado o señalado por lo cometido. Reconocer que se ha cometido una falla cuesta por el orgullo y por el hecho de querer tener la razón, son diferentes factores que llevan a las personas a no saber reconocer que se han equivocado.

Saber reconocer los errores no es de personas débiles. Saber reconocer sus errores es de personas que son responsables y que asumen sus equivocaciones. Saber reconocer es decirle a los demás que desean empezar de nuevo y hacer las cosas bien. Cuando tu eres consciente y reconocer tus fallas, aprendes para la vida, por ello, en una próxima ocasión ya sabes qué camino elegir. Por otro lado, se cometen muchos errores en casa y más con las personas que amas. No permitas que el orgullo te invada y sé dócil al reconocer que puedes equivocarte con los tuyos. Si reconoces tus acciones no tan buenas podrás mejorar y vivir en un mejor espacio con los demás.

Tarea: Deja el orgullo y levanta la cruz que te ganaste debido a tus acciones.