Esta forma nueva de la gracia de Dios, que nos infunde el Espíritu Santo, se puede explicar teniendo presente la teología de las “misiones divinas”, es muy común decir en la Renovación, que el Espíritu sea enviado sobre los creyentes o que venga nuevamente sobre nuestro ser, pero no se trata de esto, ya que nosotros lo hemos recibido en el sacramento del Bautismo, y solo hay un bautismo posible, donde hemos recibido la condición de ser hijos de Dios, miembros de Cristo y templos del Espíritu Santo, de la misma manera que hemos recibido la triple dignidad de ser sacerdote, profeta y rey.

a4En la Renovación Carismática Católica normalmente se canta: “Ven Espíritu Divino, llena mi ser”, “Va bajando ya el Espíritu de Dios”, etc., en fin no es que este se traslade de tal a cual lado, sino que se da una nueva relación entre la persona y el Espíritu Santo, ya sea porque no se tenía ninguna experiencia de intimidad con él, o porque la forma de relacionarse con él comienza a ser nueva y transformante.
Aun cuando una persona ya tiene una relación cercana con el Espíritu Santo, es decir esta se encuentra llena de gracia, es como si el Espíritu le fuera enviado nuevamente porque la habita de una forma distinta, existen distintas formas de manifestarse estas nuevas gracias que el Espíritu Santo da a la persona, una es cuando aumenta esa gracia en ella elevándola a un mayor estado de gracia, también cuando avanza en las virtudes que trabaja en su proceso de conversión, o le otorga un don o carisma para edificación personal y comunitaria.
Esta nueva relación que la persona establece con el Espíritu Santo, como se ha dicho antes le da un nuevo camino de posibilidades en su desarrollo como cristiano, para que pueda vivir como un auténtico bautizado, haciendo gala de todo lo que un verdadero hijo de Dios, sacerdote, profeta y rey debe asumir en su vida cotidiana.
Normalmente cuando una persona ha tenido esta experiencia del Bautismo en el Espíritu, vive sencillos y fuertes acontecimientos que le hacen demostrar cuanto fervor y devoción hay por Dios en su corazón, es capaz de soportar muchas tentaciones, sufrimientos, incluso es capaz de renunciar a lo que sea con tal de dejar que Dios viva y reine en su existencia, y como si fuera poco, deja que Dios a través de sus carismas le permita progresar en el crecimiento de la fe.

dones-esPor eso podemos pedir este “Bautismo en el Espíritu Santo” cuantas veces creamos necesario para poder alcanzar las gracias que necesitamos para poder entrar en intimidad con él, dejando que transforme nuestra vida, llenándonos de motivos para seguir buscando estar en la presencia de Cristo Vivo y Resucitado, sobre todo en los momentos de dificultad o acontecimientos importantes en nuestra vida.
Renovemos nuestra relación con el Espíritu Santo, para que él nos ayude a transformar nuestra existencia en la morada donde Dios quiere habitar, hacernos santos e irreprochables en su Amor, él que es el Amor del Padre y del Hijo, que es el cumplimiento de la Promesa hecha por el Padre Dios por medio de Jesús, que hoy como ayer dejemos al Espíritu Santo hacernos nuevas criaturas, pero sobre todo hijos de Dios.