El “Bautismo en el Espíritu” en sí mismo es una oración que se hace, para atraer hacia el cristiano una nueva efusión del Espíritu Santo, esta debe estar llena de fe y confianza, que toda la comunidad cristiana, a ejemplo de los Apóstoles y de María Santísima, eleva a Cristo Resucitado para que su Espíritu se derrame de una nueva forma, renovando las gracias de los sacramentos de la iniciación cristiana.
Este derramamiento del Espíritu, que es un torrente nuevo y abundante de las gracias del Espíritu Santo que ya habíamos descrito anteriormente, llega sobre todas las personas que lo piden con devoción y fe, pero que además son ayudados por quienes ya han tenido esa experiencia y le imploran al Señor que sobre ellos se derrame la fuerza de Espíritu.

imagesSegún Pablo VI “la Iglesia tiene necesidad de un perenne Pentecostés”, esto porque precisamente por mucho tiempo se dejó al Espíritu relegado en la vida de la Iglesia y de muchos creyentes, a pesar de todo esto, él siempre estuvo allí a la espera que cada fiel le abriera las puertas de su existencia, para poder transformarla, mostrándole todo lo que podía hacer con su ayuda, para que sus vidas fueran más felices y llenas de la presencia de Dios.
Basándose en la cita de los evangelios (Mt 18,19-20; cf Mt 7,7: 21,22; Mc 11,24; Jn 15,7: 16,23; St 1,5; 1 Jn 3,22; 5, 14-15) “Nuevamente os digo que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos; porque donde están dos o tres reunidos en mi Nombre, allí estoy en medio de ellos”, se puede confirmar el poder que tiene la oración en comunidad, cuando nuestras intenciones se unen para pedir ya sea por nosotros mismos o por aquellas personas que desean vivir este regalo del Espíritu Santo.
El Padre mismo dice que si nosotros siendo malo sabemos dar cosas buenas a nuestros hijos, cuanto más Él nos dará su Espíritu Santo, no quiere el Padre otra cosa que saturarnos de su Presencia, llenarnos de los dones y carismas que necesitamos para nuestra salvación y para el servicio a la Iglesia y a la sociedad en general, como Jesús hacer el mayor bien posible a todos los hermanos en la fe, aun a los que no creen en Él.

1273105532188_fLa mayoría de veces esta oración de efusión en el Espíritu, se acompaña con el gesto evangélico de la imposición de manos, que no tiene nada que ver con magia, ni ritos extraños, no es un sacramental, sino que es una gran expresión del amor fraterno y de cercanía e intimidad con el herman@, que lo necesita de parte de Dios, es hacerles saber que Él mismo por medio de quien le impone las manos, le está bendiciendo y llenando de su Amor, con ese gesto maravilloso que le dice que está con él, que si le abre el corazón lo hará experimentar su misericordia y su perdón.
Orar pidiendo este Bautismo en el Espíritu, abre las puertas de la existencia a una Vida Nueva en Cristo, pero también a un camino de conversión que le permitirá a la persona, morir a la creatura vieja que hay en su interior, dándole paso a una nueva que nacerá del agua y del Espíritu Santo.